Hablan las leyendas de bandoleros que vivían entre estas lomas intentando escapar de la pobreza. Asaltaban y atracaban a los franceses durante la guerra de principios del s.XIX y así siguieron haciéndolo cuando las tropas abandonaron. Subsistían de los atracos, el contrabando y los recursos naturales. Dos siglos después, se recuerda a estos forajidos con románticos relatos de hazañas en los que se robaba al rico para alimentar al pobre.

En este entorno envidiable, la Sierra acoge entre su espesura hermosas casas de campo que reposan en la tranquilidad de la naturaleza. La casi nula contaminación lumínica, el sonido del viento entre los árboles y el silencio que la Sierra esconde en la noche, son los complementos perfectos para relajarse y disfrutar de uno de los mejores parajes naturales del sur. Ahora esas casas pueden ser suyas por unos días y disfrutar así el privilegio y el placer que supone escaparse al campo.

El Parque de Isabel, alojamiento rural recomendado en Cádiz (Prado del Rey)